Martes, 08 Octubre 2019 20:48

LOS TRANSPLANTE DE ÓRGANOS Y LA INSULARIDAD

La noticia del exitoso transplante de una niña de Dalcahue que llevaba 8 años en espera de un órgano reporta a la agenda pública el tema de los transplantes y las dificultades de acceso que tienen las regiones extremas y los territorios rurales e insulares. 

Todo Chiloé ha seguido atento la noticia del exitoso trasplante de Beatriz Ampuero, niña de 12 años del sector de Mocopullo, Dalcahue, que fue transplantada de riñón el fin de semana del 28 de Septiembre en el Hospital Calvo Mackenna de Santiago y hoy se recupera satisfactoriamente. Su historia tiene mucho en común con las historias de las más de 1300 personas que esperan en Chile la disponibilidad de un riñón, un pulmón, un corazón, un hígado u otro órgano para continuar sus vidas. Beatriz, a los cuatro años sufrió una crisis renal aguda que la dejó en un estado de enfermedad renal terminal, obligándola a aplicarse, por cuatro años, todas las semanas peritoneodiálisis en las dependencias del Hospital de Puerto Montt. El viaje dura aproximadamente 3 horas y media.  

La situación de Beatriz es particularmente delicada dada su condición de habitante insular. En Chile, a la conocida falta de donantes, se agrega una excesiva centralización de la institucionalidad que gestiona los procedimientos de transplante. La falta de recambio a nivel de cirujanos y profesionales espacializados en transplantes, la falta de camas UCI que permiten mantener con vida a los potenciales donantes, así como la centralización de los recursos y hospitales que están en condiciones para realizar el transplante penaliza las posibilidades de continuar con vida de los habitantes de regiones extremas, de zonas rurales y aisladas como Chiloé. 

Para seguir leyendo sobre la situación de Beatriz, consulte: http://elinsular.cl/web/?p=9193